Retomo la tarea de escribir.
No es un acto solemne ni sacro.
Sentada, con un pedazo de papel que me sobró.
Con la lapicera de hacer las cuentas.
Con el pote de galletitas por comer.
Con una guitarra sin cuerdas que nadie toca.
Sin libros.
Sin espejos.
Sin vos.
Sofía Rosa Rivero.
Casa de poesía
Casa de Poesía (Uruguay) es una Institución sin fines de lucro cuyo cometido es la difusión de todas las manifestaciones poéticas, realización de homenajes, conferencias, publicaciones y otras actividades vinculadas con el hacer poético y artístico creativo en general, dando así cumplimiento a lo manifestado por UNESCO en sus resoluciones. "rgentadorado@gmail.com"
lunes, 14 de marzo de 2011
TUS PIERNAS
.
Tus piernas talladas con lentitud perfecta, con ese tiempo justo creciendo hacia donde nacen, hacia donde no pueden volver, hacia lo duradero; tus piernas en lo alto custodiando unos labios marinos, húmedos de niebla, sosteniendo el exterminio de un cuerpo, separación del todo, conjunción de lo posible.
Amarrado a un cabo de resistencia extrema, a un nudo por soltarse donde la duración de un péndulo es la edad de los ahorcados, cuelgo.
Jorge Meretta
De "El Casco y La Espada"
Ediciones de la Crítica / 1998
Tus piernas talladas con lentitud perfecta, con ese tiempo justo creciendo hacia donde nacen, hacia donde no pueden volver, hacia lo duradero; tus piernas en lo alto custodiando unos labios marinos, húmedos de niebla, sosteniendo el exterminio de un cuerpo, separación del todo, conjunción de lo posible.
Amarrado a un cabo de resistencia extrema, a un nudo por soltarse donde la duración de un péndulo es la edad de los ahorcados, cuelgo.
Jorge Meretta
De "El Casco y La Espada"
Ediciones de la Crítica / 1998
viernes, 11 de marzo de 2011
barcelona
.
miro a mis hermanas mirar a mi madre mirando
la caldera del diablo
con el caldo a medio tomar
el calor acuclillado tras de ellas
de su mirada de la mía de la de mi madre
en aquel entonces ninguna viajaba a barcelona
ni a buenos aires ni a burundi
solo mirábamos las diabluras americanas
con el doblaje con el calor ya sin caldo
los platos vacíos a un costado
las miradas perdidas por ilesas
Gerardo Ciancio
miro a mis hermanas mirar a mi madre mirando
la caldera del diablo
con el caldo a medio tomar
el calor acuclillado tras de ellas
de su mirada de la mía de la de mi madre
en aquel entonces ninguna viajaba a barcelona
ni a buenos aires ni a burundi
solo mirábamos las diabluras americanas
con el doblaje con el calor ya sin caldo
los platos vacíos a un costado
las miradas perdidas por ilesas
Gerardo Ciancio
miércoles, 9 de marzo de 2011
Enclave
.
(en clave)
a J.M.
.
El vale todo del lenguaje.
Versos que verduguean lo vernáculo.
Que esconden tu cerrojo cerrado con cieno celeste.
La estafa/ la voltereta amanerada de la mujer
que sin red se hunde y nos dispara.
Ya no borda su tela.
Escupe letras/ las funde y se confunde.
Piensa que Dios le habla.
(Arco a regla en otra versión posible)
Pide limosna por las calles. En todas las calles.
Cuzco rabón raboneado.
Palabras pide.
Poesía pide.
La gente va de prisa/ no hay monedas/ no hay billetes;
no los hay, Baudelaire. No los hay, César.
Excomulgado, cagado por los perros.
En marzo la Liebre baila con el Buey traidor.
Una verga de lenguaje.
(La rata de la locura te ha ido bebiendo
hasta que ayer asomó por tu boca/
Villa Carmen y después... )
atravesando el último gollete del último embudo:
libros en danza por la siestita montevideana.
Así se fue la vida
bordando la tela única/ túnica.
Arco a regla en otra aversión.
(Ya no cuentas hasta once.)
Ya no cuentas, Jorge.
Aquitrabando montas sin montura tu clave imposible.
No es el cielo un escondite ni un código mayor
para un cazador de lluvias.
Es la rosa del manicomio.
Esta mierda que se pega en los dedos como una telaraña
que araña la maraña de palabras.
Palabras de nadie.
El golpe seco desde el fondo de la nada.
Las palabras dicen lo que dicen y no más.
Sábelo: Sólo caerá en su vacío.
(Y llegan los enfermeros)
Roberto Genta Dorado
(en clave)
a J.M.
.
El vale todo del lenguaje.
Versos que verduguean lo vernáculo.
Que esconden tu cerrojo cerrado con cieno celeste.
La estafa/ la voltereta amanerada de la mujer
que sin red se hunde y nos dispara.
Ya no borda su tela.
Escupe letras/ las funde y se confunde.
Piensa que Dios le habla.
(Arco a regla en otra versión posible)
Pide limosna por las calles. En todas las calles.
Cuzco rabón raboneado.
Palabras pide.
Poesía pide.
La gente va de prisa/ no hay monedas/ no hay billetes;
no los hay, Baudelaire. No los hay, César.
Excomulgado, cagado por los perros.
En marzo la Liebre baila con el Buey traidor.
Una verga de lenguaje.
(La rata de la locura te ha ido bebiendo
hasta que ayer asomó por tu boca/
Villa Carmen y después... )
atravesando el último gollete del último embudo:
libros en danza por la siestita montevideana.
Así se fue la vida
bordando la tela única/ túnica.
Arco a regla en otra aversión.
(Ya no cuentas hasta once.)
Ya no cuentas, Jorge.
Aquitrabando montas sin montura tu clave imposible.
No es el cielo un escondite ni un código mayor
para un cazador de lluvias.
Es la rosa del manicomio.
Esta mierda que se pega en los dedos como una telaraña
que araña la maraña de palabras.
Palabras de nadie.
El golpe seco desde el fondo de la nada.
Las palabras dicen lo que dicen y no más.
Sábelo: Sólo caerá en su vacío.
(Y llegan los enfermeros)
Roberto Genta Dorado
OXIMORON
.
(Fig. del leng: Unión de dos elementos que naturalmente se excluyen)
Ese amor que nunca fue
y pretendimos que fuera
los dos sabemos qué es:
convergencia paralela.
Angelita Bonnet
(Fig. del leng: Unión de dos elementos que naturalmente se excluyen)
Ese amor que nunca fue
y pretendimos que fuera
los dos sabemos qué es:
convergencia paralela.
Angelita Bonnet
-*-
.
la unidad no es una ciencia exacta, es una ciencia oculta como la herbolaria, no, más bien como la qábbalah:
porque 1+1, no es una operación sencilla;
1≠1, depende del 1 de cada uno, ser uno mismo;
mi 1 le cuesta sumarse al 1 de los demás, y los otros sólo dividen, jamás multiplicarán los peces, nunca los panes;
de hecho, mi 1 puede llegar a ser el azote de dios, a propósito ¿no era el 1 una pirámide oblicua?
fluye, influye en uno;
da mismo
Elbio Chitaro
la unidad no es una ciencia exacta, es una ciencia oculta como la herbolaria, no, más bien como la qábbalah:
porque 1+1, no es una operación sencilla;
1≠1, depende del 1 de cada uno, ser uno mismo;
mi 1 le cuesta sumarse al 1 de los demás, y los otros sólo dividen, jamás multiplicarán los peces, nunca los panes;
de hecho, mi 1 puede llegar a ser el azote de dios, a propósito ¿no era el 1 una pirámide oblicua?
fluye, influye en uno;
da mismo
Elbio Chitaro
domingo, 6 de marzo de 2011
-*-
.
No te maravilles porque no me sonría
(primera versión)
A Jorge Arbeleche, profesor
Una imagen fija alucinada:
Dante mirando fijo a la loba
Por entre las orejas de su zainito
Una lupa una loba la loba rubia (¿o bruna?)
Sembiava carca ne la sua magrezza
Dante clavado al piso
Cagado hasta las patas de la loba
Tan así su pavura su miedo metido a fórceps
Que se olía diez leguas a la redonda de esa foresta infame
Virgilio con buen tino y olfato
Acude y sacude la modorra milenaria:
Un avión un pájaro superman: el latino
El truco de Dante que escribe un viaje insufrible
Dante otro que ruega:
“Miserere di me”
No atisbamos a saber qué ese es Virgilio:
Od ombra od omo certo
Dante pide piedad
“Miserere di me”
Pide pan de deseo pide pureza
Pide Beatrice pide por favor
Pide purgar pecados a pedir de boca
Dante poeta y mago se pone a demorar la ayuda
Y lo manda a cantar su curriculum vitae a Virgilio:
Si fui poeta y canté a fulano mengano zutano
Si fui un escribidor antiguo del mundo grecolatino
Si fui hombre pluma al hombro ahora sombra
Dante perdido selvático oscuro áspero
pide piedad pide pulcritud a la escritura:
“Miserere di me”
Dante lo lleva a Dante como a una marioneta de espanto
Por el maldito infierno tan temido
Es un sádico
Así cualquiera cae como un cuerpo muerto cae
Y se caga de parado mirando fijo a una loba a una onza a un león soberbial
Mis tres hijas juegan al culo sucio
Sin mentar la palabreja
Yo transpiro de espanto
Es tan largo el viaje por esta pesadilla
Pido piedad al Alighieri:
¿Cuándo arribaré a la página 550 de mi edición
Rebajada de 16000 a 5000 liras (Edizione Polaris, 1993)
Que gracias a dios o al diablo
Reproduce ilustraciones de Doré
Y que traje de un quiosco de una Florencia detenida
En un pasado sin euros y con arte?
¿Cuándo, mierda dantesca, leeré o escribiré
L’amor che move il sole e l’altre stelle?
Yo, Dante de barrio,
En una Montevideo abstracta que le puso un nombre inocuo
a su calle Dante,
Pido piedad y caigo alma muerta a los concéntricos círculos
Infernales desde un limbo paternal:
“Miserere di me”
Gerardo Ciancio
No te maravilles porque no me sonría
(primera versión)
A Jorge Arbeleche, profesor
Una imagen fija alucinada:
Dante mirando fijo a la loba
Por entre las orejas de su zainito
Una lupa una loba la loba rubia (¿o bruna?)
Sembiava carca ne la sua magrezza
Dante clavado al piso
Cagado hasta las patas de la loba
Tan así su pavura su miedo metido a fórceps
Que se olía diez leguas a la redonda de esa foresta infame
Virgilio con buen tino y olfato
Acude y sacude la modorra milenaria:
Un avión un pájaro superman: el latino
El truco de Dante que escribe un viaje insufrible
Dante otro que ruega:
“Miserere di me”
No atisbamos a saber qué ese es Virgilio:
Od ombra od omo certo
Dante pide piedad
“Miserere di me”
Pide pan de deseo pide pureza
Pide Beatrice pide por favor
Pide purgar pecados a pedir de boca
Dante poeta y mago se pone a demorar la ayuda
Y lo manda a cantar su curriculum vitae a Virgilio:
Si fui poeta y canté a fulano mengano zutano
Si fui un escribidor antiguo del mundo grecolatino
Si fui hombre pluma al hombro ahora sombra
Dante perdido selvático oscuro áspero
pide piedad pide pulcritud a la escritura:
“Miserere di me”
Dante lo lleva a Dante como a una marioneta de espanto
Por el maldito infierno tan temido
Es un sádico
Así cualquiera cae como un cuerpo muerto cae
Y se caga de parado mirando fijo a una loba a una onza a un león soberbial
Mis tres hijas juegan al culo sucio
Sin mentar la palabreja
Yo transpiro de espanto
Es tan largo el viaje por esta pesadilla
Pido piedad al Alighieri:
¿Cuándo arribaré a la página 550 de mi edición
Rebajada de 16000 a 5000 liras (Edizione Polaris, 1993)
Que gracias a dios o al diablo
Reproduce ilustraciones de Doré
Y que traje de un quiosco de una Florencia detenida
En un pasado sin euros y con arte?
¿Cuándo, mierda dantesca, leeré o escribiré
L’amor che move il sole e l’altre stelle?
Yo, Dante de barrio,
En una Montevideo abstracta que le puso un nombre inocuo
a su calle Dante,
Pido piedad y caigo alma muerta a los concéntricos círculos
Infernales desde un limbo paternal:
“Miserere di me”
Gerardo Ciancio
-*-
.
Repentinamente recobré razones resignadas relegué resentimientos resguardados reincidentes rencores recibí rumores reales réplicas relucientes relinches resueltos realidad reciente reivindiqué represiones rescaté recuerdos rotos risas resplandecientes ramilletes rojos raras reiteraciones repuse rastros repasé rostros redefiní rumbos retoqué retratos rompí retos rastreé relámpagos rayos ratifiqué ridiculeces rarezas reservé riquezas roles ruidos redes retuve relojes rotulé reaccioné recapacité respiré resucité.
Andrea Estevan
Repentinamente recobré razones resignadas relegué resentimientos resguardados reincidentes rencores recibí rumores reales réplicas relucientes relinches resueltos realidad reciente reivindiqué represiones rescaté recuerdos rotos risas resplandecientes ramilletes rojos raras reiteraciones repuse rastros repasé rostros redefiní rumbos retoqué retratos rompí retos rastreé relámpagos rayos ratifiqué ridiculeces rarezas reservé riquezas roles ruidos redes retuve relojes rotulé reaccioné recapacité respiré resucité.
Andrea Estevan
sábado, 5 de marzo de 2011
*
.
El poema era de la mujer/ de la terraza/ de las manos
Pero la memoria del agua es vertical
El poema era del suelo/ del ojo/ del pie porfiado
El poema era del pan/ del diente/ del grito que se abría como un fruto
Era de la boca/ nacía desde el ruido de la bala/ del vidrio del espanto
Iba por ahí/ el poema que era de la noche/ que hacía anochecer/ en ellos/ desde ellos/ los que viven acá/ los que hacen sombra
El poema era de ellos/ de sus ojos en contra del olvido
El poema era para caer adentro de tu cuerpo/ del clavo/ de la luz
Era de la pala que usamos para trasplantar el cadáver/
El poema era de la carne/ del músculo/ de los hijos
El poema era de madre/ de la cara de madre/ vacía/ del cigarro absurdo
De la cara/ la última cara/ la promesa
Que es un cuarto difuso una cosa pequeña/ triste/ inútil
El poema era vertical y sin memoria
El poema no importa/ no existe/ no llores
Paula Simonetti de Souza
El poema era de la mujer/ de la terraza/ de las manos
Pero la memoria del agua es vertical
El poema era del suelo/ del ojo/ del pie porfiado
El poema era del pan/ del diente/ del grito que se abría como un fruto
Era de la boca/ nacía desde el ruido de la bala/ del vidrio del espanto
Iba por ahí/ el poema que era de la noche/ que hacía anochecer/ en ellos/ desde ellos/ los que viven acá/ los que hacen sombra
El poema era de ellos/ de sus ojos en contra del olvido
El poema era para caer adentro de tu cuerpo/ del clavo/ de la luz
Era de la pala que usamos para trasplantar el cadáver/
El poema era de la carne/ del músculo/ de los hijos
El poema era de madre/ de la cara de madre/ vacía/ del cigarro absurdo
De la cara/ la última cara/ la promesa
Que es un cuarto difuso una cosa pequeña/ triste/ inútil
El poema era vertical y sin memoria
El poema no importa/ no existe/ no llores
Paula Simonetti de Souza
jueves, 3 de marzo de 2011
45
.
No me mato
Ni aunque me dictaminen cáncer
O cualquier mala baraja
O anhelo fallecido
Ni aunque me atropellen
En forense cuchillazo
U otra joda terminal / letal
O en lecho de amantazgo / tú
O catre de maridazgo / yo
Nunca
O entre botellas piernas de mujer
O entre pepas pústulas de amor
(Umbral de las inquisiciones)
No me mato / ni muerto
Ni aunque me dictaminen
Ni aunque me atropellen
Ni aunque me escamoteen
Las arterias su flujo lujo de sobrevivir
O de rodillas ante lo morocho de tus crenchas
O sacudido expulsado de tus pechos
O futuro igual a cero
No me mato
O igual a menos uno
O dos
Ni ante el abuso de un sacerdote
(Catecúmeno cacumen)
O me falle un brindis / el penúltimo / la gloria
O me tiendan la cama con silencioso encono
O difunto unto mi lengua de sol
O aunque me deseen la muerte
Ni derretido me mato
Ni aunque falanges artrosis apunten
Su uña hacia mi mollera
Ni aunque te vayas para siempre / nunca
Ni aunque me mueran
Bien morido
Me mato
Septiembre 2010
Eduardo Curbelo
No me mato
Ni aunque me dictaminen cáncer
O cualquier mala baraja
O anhelo fallecido
Ni aunque me atropellen
En forense cuchillazo
U otra joda terminal / letal
O en lecho de amantazgo / tú
O catre de maridazgo / yo
Nunca
O entre botellas piernas de mujer
O entre pepas pústulas de amor
(Umbral de las inquisiciones)
No me mato / ni muerto
Ni aunque me dictaminen
Ni aunque me atropellen
Ni aunque me escamoteen
Las arterias su flujo lujo de sobrevivir
O de rodillas ante lo morocho de tus crenchas
O sacudido expulsado de tus pechos
O futuro igual a cero
No me mato
O igual a menos uno
O dos
Ni ante el abuso de un sacerdote
(Catecúmeno cacumen)
O me falle un brindis / el penúltimo / la gloria
O me tiendan la cama con silencioso encono
O difunto unto mi lengua de sol
O aunque me deseen la muerte
Ni derretido me mato
Ni aunque falanges artrosis apunten
Su uña hacia mi mollera
Ni aunque te vayas para siempre / nunca
Ni aunque me mueran
Bien morido
Me mato
Septiembre 2010
Eduardo Curbelo
viernes, 25 de febrero de 2011
LA SABIDURÍA DEL ALBA
LA SABIDURÍA DEL ALBA
(Editorial José Martí, Cuba)
Edgard Gousse
Como una corteza de furia
congelada en la sutura del ojo, observo.
Nada de aquello que fue para licenciar la voz quebrantada.
La convalecencia es un bosque inmanente
un fuego sagrado que devora los caminos de la ausencia.
Los colores se despiertan en nosotros
para que en ella dancemos siempre.
¿Pero qué han hecho estos niños en trance de nieve
para que sus bocas procedentes del frío
naden sin cesar en el mismo océano?
¿Por qué el día no halla su igual
sino en la silla de paja este silencio este eco?
(23 de febrero de 2011)
(Editorial José Martí, Cuba)
Edgard Gousse
Como una corteza de furia
congelada en la sutura del ojo, observo.
Nada de aquello que fue para licenciar la voz quebrantada.
La convalecencia es un bosque inmanente
un fuego sagrado que devora los caminos de la ausencia.
Los colores se despiertan en nosotros
para que en ella dancemos siempre.
¿Pero qué han hecho estos niños en trance de nieve
para que sus bocas procedentes del frío
naden sin cesar en el mismo océano?
¿Por qué el día no halla su igual
sino en la silla de paja este silencio este eco?
(23 de febrero de 2011)
Atrás del andamiaje se esconde la niña
Un sólido encofrado sostiene lo que será cemento firme
Los ojos arden
El pecho se cierra y el grito no sale
Sube, sube a ver como es arriba
Mira, mira el paisaje fatigado y sudoroso
Cuidado allí, cuídate niña
Eso que duele en tu pecho no es cemento
Eso que te atraviesa la garganta no es madera
Eso que arde en tus ojos no es arena
Se endurece el cemento
Sometido a su cauce
No dejes que tu alma siga el ejemplo
Cuídate del desamor y el desamparo
De los que no están pero estuvieron
De los que hubieras querido tener cerca
Suaviza tu garganta y canta algo bello
Bájate de allí niña que hay peligro
¿No has aprendido aún a proteger tu alma?
Silvana Magda de Lima
Un sólido encofrado sostiene lo que será cemento firme
Los ojos arden
El pecho se cierra y el grito no sale
Sube, sube a ver como es arriba
Mira, mira el paisaje fatigado y sudoroso
Cuidado allí, cuídate niña
Eso que duele en tu pecho no es cemento
Eso que te atraviesa la garganta no es madera
Eso que arde en tus ojos no es arena
Se endurece el cemento
Sometido a su cauce
No dejes que tu alma siga el ejemplo
Cuídate del desamor y el desamparo
De los que no están pero estuvieron
De los que hubieras querido tener cerca
Suaviza tu garganta y canta algo bello
Bájate de allí niña que hay peligro
¿No has aprendido aún a proteger tu alma?
Silvana Magda de Lima
miércoles, 23 de febrero de 2011
LA SOBERBIA
.
con el entrecejo bostezado
la historia por contar
mece tu arcilla:
-VOS-
el constructor de vanidades
con todas las palabras por decir:
el día se te va
en fotosíntesis sin verde
y una raíz creciéndote en la espalda…
-----------------------------------------------------------------------------------
Dialéctica VIII
el gato del vecino
abierto de entrepiernas
maullando en la parilla :
son siete ojos
babeándose
en estómago :
así es el hambre :
/ DIJO /
pero:
sin gato / sin parrilla
sin vecinos / sin muelas
sólo ojos
maullando como moscas
y
buen
provecho !!!
ISMAEL SMITH
con el entrecejo bostezado
la historia por contar
mece tu arcilla:
-VOS-
el constructor de vanidades
con todas las palabras por decir:
el día se te va
en fotosíntesis sin verde
y una raíz creciéndote en la espalda…
-----------------------------------------------------------------------------------
Dialéctica VIII
el gato del vecino
abierto de entrepiernas
maullando en la parilla :
son siete ojos
babeándose
en estómago :
así es el hambre :
/ DIJO /
pero:
sin gato / sin parrilla
sin vecinos / sin muelas
sólo ojos
maullando como moscas
y
buen
provecho !!!
ISMAEL SMITH
SILENCIO
Ya nadie
se detiene
a oír el silencio
cuantas historias
ha de contarnos,
millones de cuentos
que nacieron de los temblores
de las almas
de los ojos humedecidos
de tantas risas y llantos,
de los seres
que le han dado sentido
a la rotación del mundo
de la fuerza de gravedad
que se encuentra en cada latido.
Silencio
cuando gritan las gotas de lluvia ...
se desdibujan las emociones de un beso
que producen calor y ternura
caída, desdén y llanto,
silencio de lo mucho que se piensa
y poco que se atreve a confesar
silencio de lo que uno vive
y quiere gritar
silencio en medio de un gemido de sexo
piel y carne
sudor y momento,
silencio cuando la mañana nos llama
y no nos queremos levantar.
Son todos silencios
que alguna vez hemos oído
y tantas veces nos negamos a encontrar
son tantas ondas sonoras
que nos aterran a veces
y otras tantas nos dan vida
nos hacen soñar.
Ricardo Alex Cortés Cárdenas
se detiene
a oír el silencio
cuantas historias
ha de contarnos,
millones de cuentos
que nacieron de los temblores
de las almas
de los ojos humedecidos
de tantas risas y llantos,
de los seres
que le han dado sentido
a la rotación del mundo
de la fuerza de gravedad
que se encuentra en cada latido.
Silencio
cuando gritan las gotas de lluvia ...
se desdibujan las emociones de un beso
que producen calor y ternura
caída, desdén y llanto,
silencio de lo mucho que se piensa
y poco que se atreve a confesar
silencio de lo que uno vive
y quiere gritar
silencio en medio de un gemido de sexo
piel y carne
sudor y momento,
silencio cuando la mañana nos llama
y no nos queremos levantar.
Son todos silencios
que alguna vez hemos oído
y tantas veces nos negamos a encontrar
son tantas ondas sonoras
que nos aterran a veces
y otras tantas nos dan vida
nos hacen soñar.
Ricardo Alex Cortés Cárdenas
martes, 22 de febrero de 2011
Viva Vivaldi
.
son cuatro las mandolinas
ni una más
ni falta alguna
arrastran tres
cuatro siglos
en esa mar mayor
barroca
rasgada
surtida en sus diapasones
desde el bordecito de la laguna
te miro vadear su orilla musical
como buscando aquello que las cuerdas
ya frotadas
no te dan
como que te cuesta hacerte la cabeza
a tanta maravilla
Gerardo Ciancio
son cuatro las mandolinas
ni una más
ni falta alguna
arrastran tres
cuatro siglos
en esa mar mayor
barroca
rasgada
surtida en sus diapasones
desde el bordecito de la laguna
te miro vadear su orilla musical
como buscando aquello que las cuerdas
ya frotadas
no te dan
como que te cuesta hacerte la cabeza
a tanta maravilla
Gerardo Ciancio
jueves, 17 de febrero de 2011
AKAYA
.
Caen los harapos
la sueltan de golpe
sin látigos de tela
se asoman las piernas
húmedas agujas en el río.
El vendedor de antorchas
circula en espiral
suda de miedo al verla
boca de pez, tinta en los dientes,
Akaya lo llama se ofrece
para no morir de furia
al ver a su mujer
debajo del animal,
perversa cópula no alcanza.
Vendrá otra hija
ya son cuatro,
nadie se anima a mirarlas
fríos colmillos, ojos de lava.
Será igual que las otras
cara de jabalí
y cuerpo de mujer.
Alicia Preza
Caen los harapos
la sueltan de golpe
sin látigos de tela
se asoman las piernas
húmedas agujas en el río.
El vendedor de antorchas
circula en espiral
suda de miedo al verla
boca de pez, tinta en los dientes,
Akaya lo llama se ofrece
para no morir de furia
al ver a su mujer
debajo del animal,
perversa cópula no alcanza.
Vendrá otra hija
ya son cuatro,
nadie se anima a mirarlas
fríos colmillos, ojos de lava.
Será igual que las otras
cara de jabalí
y cuerpo de mujer.
Alicia Preza
miércoles, 16 de febrero de 2011
PENDIENTE VERTICAL
.
filosa; camino recurrente
insoslayable recorrido.
Ascender lento, pesado.
Manos llagas alternan
los cuchillos del agarre. Garfios
dedos. Pies repiten el lugar
en tajos, mezclando sangre,
incansables. Así cada minuto,
cada hora del casi aliento
sin aliento. Desaliento.
Yemas presienten la hendidura,
promesa de un efímero
reposo, inmóvil alerta,alegr ...ía,
desmayo. Pequeña inclinación
mueve al vacío.
¿Quedó tan
lejos el punto de partida?
¿Será inasible la cumbre
prometida?
Nadie sube. Ya no es lugar
del águila altiva. Otra ave
rapaz sobrevuela a estas
alturas. Recurrente la aventura
recorrida años, de escalar, en cuerpo
herido. Estela de sangre,
humores esenciales
reptando en la ascención.
¿Habrá cumbre?
¿Y si no hay nada más allá
que la subida?
Otra vez, otra vez
instinto animal ruge,
arenga famélico un
trágico hacia arriba.
Angelita Bonnet
filosa; camino recurrente
insoslayable recorrido.
Ascender lento, pesado.
Manos llagas alternan
los cuchillos del agarre. Garfios
dedos. Pies repiten el lugar
en tajos, mezclando sangre,
incansables. Así cada minuto,
cada hora del casi aliento
sin aliento. Desaliento.
Yemas presienten la hendidura,
promesa de un efímero
reposo, inmóvil alerta,alegr ...ía,
desmayo. Pequeña inclinación
mueve al vacío.
¿Quedó tan
lejos el punto de partida?
¿Será inasible la cumbre
prometida?
Nadie sube. Ya no es lugar
del águila altiva. Otra ave
rapaz sobrevuela a estas
alturas. Recurrente la aventura
recorrida años, de escalar, en cuerpo
herido. Estela de sangre,
humores esenciales
reptando en la ascención.
¿Habrá cumbre?
¿Y si no hay nada más allá
que la subida?
Otra vez, otra vez
instinto animal ruge,
arenga famélico un
trágico hacia arriba.
Angelita Bonnet
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